domingo , 24 septiembre 2017

Realto Gay: Empezamos bromeando y me terminó follando

Todo empezó como una broma.

Hola a todos, me llamo Manuel, tengo 48 años, vivo en pareja con una chica de Valencia y un hijo de otra relación anterior, el chico se llama Jose y tiene 16 años.

Un chaval moreno, ni alto ni bajo, delgado, muy hablador y simpático, buen estudiante, no tengo quejas sobre el chavalin.
Con su madre nos llevamos muy bien, somo una familia tipo, con sus mas y sus menos.
Una tarde en que habíamos ido de compras, mi pareja se había comprado ropa interior, como las que usan las mujeres de mediana edad y algunas bragas hilo, que a mi me encanta que las lleve puesta cuando nos ponemos cachondos.

Al otro día llevo a mi mujer a su trabajo y cuando regreso a casa, me pongo a ver las bragas que habíamos comprado, y por pura curiosidad, me pongo una de sus bragas hilo y me veo al espejo, veía mi culo, mis nalgas, y me di unas nalgadas a mi mismo, riendo, pero notando que esas nalgadas me habían gustado, vi muy rojas mis nalgas, me quite la que tenía puesta y me puse otra, volviendo a hacer lo mismo, hasta que me di cuenta que estaba Jose en la puerta de mi habitación, mirando como yo mismo me daba nalgadas, no decía nada, solo me miraba, yo lo miré y me puse rojo de vergüenza, que me haya descubierto haciendo eso, “quieres que te de yo las nalgadas?”, me dijo, “no Jose, no es lo tú piensas”, intente explicar, pero no salía de mi asombro, Jose simplemente se acercó a mi, y me dio la vuelta, empezando a darme fuertes nalgadas, yo estaba entre que me gustaba lo que hacía el chico y que se estaba confundiendo, me coge del brazo y me hace acostar boca abajo en la cama, siguiendo con las nalgadas que me estaba dando, “esto es porque eres una chica mala, muy mala eres”, me decía a medida que mi culo ya me ardía de las nalgadas que me daba y escuchaba como me hablaba como si fuera una mujer, “hay si, soy una chica muy mala”, le dije, notando como tenía la polla dura, sacando mi culo mas hacia el chaval, “ahora te voy a hacer otra cosa por mala”, me dijo, y yo vi como sacaba su polla fuera del pantalón

A esa altura estaba cachondo, caliente como una mona, siento como saca de entre mis nalgas el hilo de la braga, deja caer saliva sobre mi ano, y siento como acomoda su polla, me iba a follar, yo estaba ahí con mi culo para arriba, dejando y esperando que me folle, “abre tus nalgas chica mala”, me dijo, dándome otro fuerte azote, que me hizo quejar de dolor, y me abrí mis nalgas, “despacio Jose, que es la primera vez”, le dije, sintiendo como hacía fuerza con su polla contra mi ojete y grite de dolor cuando la empezó a meter, sentía como el hijo de mi pareja me estaba rompiendo el culo, como metía su polla dentro mio, como me estaba dejando follar por el chaval, hasta sentir su cuerpo pegado al mio y su polla completamente dentro de mi culo, “ahora vas a ser mi puta”, me decía, moviendo su polla para adentro y para afuera de mi culo, yo no dejaba de abrir mis nalgas y estaba disfrutando de como ese chico me estaba follando, “quien va a ser tu macho?”, me decía metiendo y sacando su polla de mi culo, “tú”, le dije, con apenas voz, por el dolor del ano y porque me gustaba que me folle, “quien te rompió el culo y te hizo mujer?”, me seguía diciendo, follando cada vez mas fuerte mi culo

Estaba tan caliente que me movía a medida que me follaba, “tú, tú me haz roto el culo y me haz echo tu mujer”, le dije, notando lo dura que tenía mi polla y como entraba y salía la de él de mi ojete, “pídeme la leche como buena puta que eres”, me decía, follando fuerte mi culo, entre todo, lo que mas me ponía cachondo era que me hable como si fuera mujer, “llena mi culo, dale tu leche a tu mujer, hay como le follas el culo a tu mujer”, le decía, sin dejar de abrir mis nalgas, pero estaba tan cachondo, tan caliente que mordí las sábanas para no gritar de placer cuando me empecé a correr de gusto sin siquiera tocar mi polla, mientras Jose me seguía follando, hasta que siento como se deja caer sobre mi y empezó a gemir, llenando mi culo, me estaba llenando el culo de leche, yo abría mis nalgas y sacaba mi culo mas afuera, para que el hijo de mi mujer me deje toda su leche lo mas adentro de mi culo que pudiera, había disfrutado, me gusto que me hayan follado, “ya sabes putita, este culo es mio”, me dijo, sacando su polla de mi culo y dándome una nalgada, dejándome boca abajo, con el culo lleno de leche y mi ojete palpitando.

Historia narrada y publicada en SexoSinTabues

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