Relato Gay: Fue un Policía Y después un Guardia

Yo soy bisexual…Me Encantan Mucho las Mujeres, doy la vida por una cuquita, defiendo a toda costa a una mujer las amo y las adoro. No las cambiaría por nada. Pero a veces me hace falta sentir un buen pene dentro de mi. Mi bisexualidad comenzó a los 24 años. El mayor tamaño que me ha entrado ha sido de 27 cm a mis 27 años. ¿Quieres que te cuente como fue?. Bueno… presta atención.

Yo ya había estado con un hombre que era policía para ese entonces teníamos ambos 27 años. Una vez estábamos juntos teniendo sexo, el me penetraba y le dije que lo sentía un poco, (cuando me pregunto si me dolía) casi no lo siento.
– entonces me Pregunto ¿te gustaría más grande? – le dije que si — rico,,, Dioos __ dijo él.
Me dijo que tenía un amigo que era guardia que me lo iba a presentar.

Pasaron como dos semanas y me presento al amigo en una fiesta, claro todo bajo los parámetros de la Heterosexualidad, hablamos nos llevamos bien y se dio el encuentro. El alquilaba una habitación en una residencia y hacia ella nos fuimos, cuando entramos el me tomo por la espalda y empezó a acariciarme, me sobaba las nalgas con el bulto y me agarraba el pene, me desabrocho los pantalones y se me puso al frente, saco mi pene y se lo metió en la bocas mientras me acariciaba y me abría las nalgas
Ufff, me fue quitando la ropa poco a poco como si yo fuera una mujer, con delicadeza, se quito la ropa él, pero de espaldas hacia mí y yo ansioso por el vérselo le dije:
– Para ver, ya mes estas desesperando
– No está bien parado, ayúdalo me dijo

Se lo agarre y le dije – no son muy amigo de mamar – así dormido se veía como del tamaño del mío cuando estaba parado
Uffffff, es grande pensé, se lo agarre y le di una mamada, entonces el me dijo métemelo tu para que se pare bien.

Así hice, se lo metí y el pene de él en cinco minutos estaba encendido. Pase mi mano por debajo de su cintura de para agarrarlo y sentí que era enorme y grueso, me palpito el culo al sentirlo entre mis manos. Se lo saque y se dio la vuelta ahí pude ver que en verdad era grande el pene del tipo, me temblaron las piernas, se lo agarre para verlo bien, me lo metí a la boca (como para medir) y le pregunte
– Guaoooo ¿Cuánto Mide?
– Me Dijo 27 Cm
– Le pregunte ¿y de ancho?
– De 6a 7 no sé bien
Después de habérselo visto y preguntado su medida me preguntó:
– ¿Quieres metértelo, o no te atreves?
– Claro que sí, me gustaría, a eso vinimos, hagamos el intento
Acto a seguir me puse en cuatro, me abrió las nalgas, me empezó a mamar el culo, me metía la lengua, escupía y me metía los dedos, me empapo el culo de saliva, se coloco un condón (debía ser xxxxxg) se escupió el pene e intento metérmelo, empujó un poco y me dolió, le dije que no que me dolía entonces me dijo – métemelo tu. ok se lo metí y lo culie, le agarraba el pene mientras se lo tenía metido, como para que no se me fuera, en verdad lo quería dentro de mí, estaba babeando ese pene mientras yo lo cogía me dijo como en un tono de decepción:
– La mayoría de las veces tengo que ser el pasivo por el tamaño del pene que tengo, solo las chicas se lo han metido y eso solo por la cuquita.

Me hizo sentir culpable, como con un poco de lastima hacia él.
Entonces le dije:
– Intentemos otra vez, pero con calma
– Me dijo ok
Así lo hicimos se me puso detrás, ambos acostados sobre nuestro lado izquierdo. Escupió bien y me puso la cabeza en el ano empujo me dolió. Retiro, escupió y empezó a masajearme con el glande el ano, yo escupía y se lo ensalivaba, en me lo frotaba cada vez más fuerte. Le dije que se quitara el condón que no se sentía bien, acomodaba. Ok se lo quito y siguió frotándome el ano.

Llego el momento en que el culo se dilato un poco más y pudo meter la cabeza. Veeeeeeerga dolió un poco pero se sintió rico a la vez.
Metió como dos dedos o cuatro cm más le dije:
– Sácalo, sácalo, sácaaaaaalooooooo
Lo saco y me dijo:
– te dolió le dije que sí, pero sigue con cuidado, no dejes que se cierre
Volvió a escupir y metió otra vez la cabeza, uffffff que rico…, el busco para empujar y le dije que no, que yo lo hacía, así empecé a meterlo, rodo un poco más, ya eran como 8 cm adentro, sentía que me iba abriendo las entrañas, el sin moverse. Le dije sácalo, escúpelo y mételo con cuidado,,,, así lo hizo – le dije – hazlo otra vez.

Lo saco otra vez y mismo procedimiento, y otra vez lo sacaba y lo metía yo trataba de relajar el ano, hubo un momento en que lo metió y no dolió.
Entonces le dije: dale con cuidado
Así empezó a darle, y era rico aunque no había metido ni siquiera la mitad… métela un poco mas… fue empujando me iba doliendo poquito y me dijo: – Uffff….
Ya paso la mitad ¿te duele? – le dije que un poco, que no lo metiera mas, – dale sin meterlo más- me lo saco, escupió y lo volvió a meter, empezó a cogerme rico, suave pero rico, un pene de ese tamaño no importaba si iba a paso de tortuga, como a los 20 minutos me lo saco y me dijo
– Ponte en cuatro a ver si te entra
– Ok
Me le puse en cuatro, (ya estaba yo como la propia puta) me mamo el culo escupió y volvió a meter ESE ENORME Y DELICIOSO PENE, me dio un rato y sentí que lo metió un poco mas (rico no dolió ese empuje) le dije
– guao, ¿lo metiste mas?
– Si
– Sácalo
Lo saco lo escupí bien llenito de saliva, él también escupió, me le puse en cuatro otra vez y le meneaba las nalgas diciéndole:
– Cógeme, métemelo otra vez, no dejes que se me enfrié el culo, dale, MÉTEMELO.

Me metió los dedeos llenos de saliva masturbándome el ano, dilatándomelo.
Me metió el pipe, ya no me dolía, ya mi culo estaba en la cumbre.
Empezó a darle, rico
– Le dije dale más rapidito y así lo hizo, uy uffff, uy que rico
– Me dijo tienes un culito sabroso y se dilata bien, es amoldable
En lo que dijo eso me excite más y sin avisarle empuje, sentí como entro, como me abrió las entrañas y un gemido de dolor y gusto salió de mi
– aaaaaaaaaahh ahí uffffff
– ¿Te dolió?
– No mucho,… uffff, fue más por puro gusto lo que hice
– faltan como tres dedos para que te entre completico
No termino de decir la palabra porque yo volví a empujar y
– ummmmmmmmmmm aaahhhhh ufffff.
¿y ahora? le pregunte con voz pujona jejeje
– Verga esta todo adentro, ¿no te duele?
– Si pero es un dolorcito sabroso, rico, divino, siento que me vas a reventar por dentro
– Primera vez que se lo meten todito
– Dale pues… aprovecha – Le dije.

Empezó a darle con cuidado, así un rato hasta que le dije
– Dale más durito
Empezó a darle más durito me dolía bastante, pero aguante para que él no se incomodara, el dolor se fue pasando poco a poco
Entonces me dijo
– Te voy a dar más duro
– Ok, rienda suelta, dame.

Ese hombre se olvido de que tenía un pene enorme y empezó a darme duro, yo me retorcía de placer, sentía que me reventaba pero no quería que me lo sacara. Me lo saco y me lo volvió a meter de uno solo hasta la mitad y de otro golpe la otra mitad
– Que culito tan rico….
me decía… jamás lo había metido completo, es un culito tragón ummmmmm uy que divino y me agarraba bien por la cintura. Entre la emoción, el dolorcito divino y el placer caí acostado boca abajo mientras él lo tenía metido, se salió un poco, levante la pierna derecha todavía boca abajo y él lo volvió a meter, no sé si todo, me dolió un poco mas pero fue por la posición, se me acostó arriba y se afincaba fuerte como para metérmelo todito, todito, me besaba el cuello y la espalda, yo deje que me cogiera como él quisiera, me dolía así en esa posición, pero más podían el gusto y el placer que el dolor.

– Dijo por fin alguien que me deja cogerlo bien
– Dale, sigue cogiéndome, está bien rico, primera vez que me meten algo tan grande y sabroso, ummmmmm uffffffff ahhhhhhhhhh, dale, dale duro, reviéntame ese culo, para que no sea marisco.
Ummmmmmm ahhhhh.

Ya mi culo estaba bastante dilatado y él me dio como quiso, duro, suave, me lo sacaba y me lo metía a cada rato, me puso en todas las posiciones que pudo entonces me dijo:
– Ponte en cuatro voy a acabar
– Le dije que no
– Tengo unas ganas arrechas de acabar.

– Cógeme en cuatro pero no acabes todavía, cuando ya vayas a acabar me dices.

– Ok.
Pareces la propia puta mandona jejeje. Me le puse en cuatro meneándole las nalgas, le agarre el pipe y sin saliva ni nada, ya el culo estaba adicto a ese pene, me lo metí y le dije dale, cógeme bien. Me dio duro, sentía como entraba y salía esa bestia de mi culito, me sentía en la gloria con ese animal dentro de mí.

– Voy a acabar.

Me le Salí rápido antes de que lo hiciera, busco rápido mi cara para eyacular en mi boca le dije:
– No, eso no me gusta para nada, Me voy a poner boca arriba, Quiero ver cómo me lo metes
– Así se te va todito y te va a doler mas, me dijo
– Aja no importa, quiero ver cómo me entra
– ok, dale pues, tragón, sádico te voy a reventar ese culito
Me acosté bocarriba, el coloco mis piernas sobre sus hombros, escupió, metió la cabecita (el glande) entro otro poquito, y otro más, y otro más me daba e iba empujándolo hacia adentro poco a poco
– Mételo… le dije un poco ansioso.

Me lo metió más rápido empujando de una vez
– aaaaahhhhhhh que rico dije casi gritado… Me empezo a dar duro.

que culito tan divino, te lo voy a esguasa
– sácalo y mételo cada ratico
Así lo hizo me lo sacaba y me lo metía
– Métemelo todo y déjalo ahí un momento.

Me levanto un poco más, y sentí que me lo tranco todo, todito, sentí sus granos pegando en las puertas de mi culo.
Y me daba casi sin moverse suave y empujándolo, afincándose.

– Ahora si dale duro, acaba.

Me levanto de una forma que solo mi espalda y mi cabeza pegaban de la cama y me daba y me daba sonaba plac plas `plas entraba y salía rápido, mi culo y yo estábamos felices y dichosos por aquello que nos desmadraba de placer, nos daba placer, yo gemía como la propia puta,
– dale mi guardia… le decía.

dame duro, reviéntame ese culo ahhhh uffffff ahhhhhh
– Voy a acabar me dijo, te lo voy a llenar todito de leche, te lo voy a destroza puta.

– Dele, dele, dale lo más duro que puedas, acaba, acábame ese el culo que quería un pipe grande, ahí está pues dale su pipe grande acaba, destrúyeme el culo mi guardia. Se olvido, “nos olvidamos” de si dolía o no, me reventó a machete para acabar en eso sentí que estaba acabando agilizo el movimiento acabo y en eso, si algo faltaba por meter, en ese momento lo metió, sentí hasta los testículo dentro de mí, me sujete fuerte a él mientras el tenia su s espasmo, cuando acabo como que el machete se le esponjo mas, poco a poco me lo saco, se me puso en cuatro y me dijo dame tu, yo no dure ni cinco minutos y acabe.

Nos lavamos y a dormir, yo no sé él, pero yo me quede dormido de inmediato, estaba completamente agotado después de esa machetamentason que me había dado.

En la mañana sentí que me mamaba el pene, el culo y todo
– ummm que rico dije, ¿Me lo quieres meter otra vez?
– Sí, el del estribo – me dijo- no te duele.

No me duele, aunque lo siento un poco hinchado, déjame mamártelo y me lo metes. Se lo mame bien rico, aunque la verdad no era muy necesario el ya lo tenía bien prensado y bien mojadito. Nos pusimos de ladito el detrás de mí, levante la pierna derecha, el escupió me tanteo el culito y suave lo metió, así acostaditos de lado me cogió un rato duro, ya el culo ni dolía, más bien como que chupaba ese tronco para sacarle todo.

– me dijo voy a acabar
– le dije como anoche
Así fue paticas para arriba, penetración profunda y eyaculación, cuando él estaba acabando me agarre el machete y me pajee, sentí que acabamos los dos juntos me lo fue a sacar y le dije
– Déjalo adentro o ponte detrás de mí y mételo
Así los hizo acostaditos de lado los dos me lo metió, el medio se movía y me pregunto cómo extrañado
– ¿Qué quieres ahora?
– No me lo saques dale así despacito como le estas dando y hazme la paja
– ¿Vas a acabar otra vez? pregunto
– Tengo ganas… le dije
Así lo hicimos el medio se movía y me pajeaba entonces me dijo
– Voy a acabar otra vez
– aja le dije

Me empezó a pajear más rápido mientras él le daba para acabar, yo acabe primero, acabe rico, luego me soltó el pene y así de ladito me agarro bien por la cintura y acabo. Acto seguido al baño, a vestirse y chao, mas nunca estuve con él pues mas nunca lo vi.

Creí que el culo me iba a estar doliendo por varios días pero no fue así, No, no me dolió ni siquiera después que nos despedimos, más bien como que quería seguir siendo penetrado, maltratado y destrozado por aquel gran animal, por ese bestial pipe, por aquel enorme, inmenso y hermoso pene.
Uffff, Ahhhhh, uyyyyy, que rico.

Historia narrada y publicada en SexoSinTabues

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