RELATO GAY: Mi experiencia de vida en la Calle a mis 13 años

Cuando, tenía 13 años, me fugue de mi casa, porque ya no soportaba, los golpes de mi padrastro y el constante acoso sexual, de parte de mis dos hermanastros mayores que yo, que hasta en 3 oportunidades, intentaron violarme, me fugue solo con la ropa que tenía puesta, los dos primeros días estuve, caminando solo por el centro de lima, como no pude alimentarme bien en esos dos días, al tercer día, me moría de hambre y como estaba sin bañarme, me fui al río a bañarme, busque un lugar seguro, donde me desnude y me metí al río a bañarme, donde también aproveche para lavar mi ropa, estaba sentado, desnudo al lado de mi ropa, esperando que se seque y aparecieron 3 chicos de 14 años, con bolsas de comida, cuando me vieron se acercaron a mí y uno de ellos me dijo: que haces por estos lugares y desnudo causita, yo les explique, porque estaba en ese lugar, lo que ellos me dijeron, que ellos tres, también se habían fugado de sus casas y vivían en la calle, yo a si desnudo como estaba, me levante y les dije: hola un gusto me llamo franco y tengo 13 años, ellos eran, Jorge, Carlos y Luis, los tres de 14 años, me saludaron y me invitaron la comida que tenían, después de comer, los cuatro nos pusimos a conversar, de nuestras vidas, cuando Luis acabo de contar porque vivía en la calle, sus historias eran casi iguales, pero a ninguno de los tres, los habían tratado de violar como a mí, que cuando se los conté, se quedaron sorprendidos y molestos…

Y Carlos me dijo: que abusivos esos huevones, como han querido violarte franco, lo mejor que has hecho es fugarte, pero causita te voy hacer sincero, si vas a querer, anda solo en la calle, ten por seguro que de todas maneras abra un pendejo o varios pendejos que te van a violar, más que sin que te ofendas, tienes un buen cuerpo y eres guapo de cara me dijo Jorge, yo medio que me asuste por lo que me dijo, porque modestia aparte, yo a esa edad, tenía mi cuerpo bien desarrollado y sobre salían, mis piernas gruesas y mis nalgas grandes, era de piel bien blanca y completamente lampiño, aun no me salía mis bellos púbicos y bien parecido de cara, por lo que dije: creo que tienes razón en eso, pero ahora qué hago? si quieres únete a nosotros, a si nos cuidamos los cuatro me dijo Luis, lo que Jorge y Carlos opinaron igual, yo lo acepte sin dudar y entre los cuatro, nos juramos amistad por siempre y defendernos de los abusivos de la calle.

Para, festejar nuestra promesa de estar siempre unidos, ellos se desnudaron y me invitaron ir a nadar al río, cuando los vi desnudos a los tres, solo los mire como amigos que ya éramos, sin ningún tipo de morbo, sus cuerpos eran un poco más delgados que el mío, de piel trigueña y lampiños, créanme que ni me fije en sus penes, después de tiempo me divertía jugando, cuando salimos del agua, nos pusimos nuestras ropas y Jorge dijo: vamos hermanos a buscar la cena, por estos días hasta que aprendas franco tu solo vas a ver como conseguimos para comer ya después nos ayudaras, ya hermano le dije, cuando vi como conseguían para sobre vivir, ya no me pareció mal ya que ahora eran mis nuevos hermanos y tenía que aprender hacer lo mismo que era, arrebatar carteras, celulares y meter la mano a los bolsillos y sacar billeteras, ese noche ganaron bien los tres, que comimos mucho y para dormir me llevaron a su refugio, que era una choza en las laderas del río, que estaba bien oculta por, arbustos y árboles, ya en la choza nos echamos los 4 juntos tapándonos con frazadas.

Desde, ese día, empecé a vivir en la calle, a los días, ya era un piraña más, ya empecé a robar junto con ellos, para mí todo era felicidad, hasta que paso 15 días, que viví lo horrible y cruel que era vivir en la calle, como piraña, Jorge se robó un auto radio de una camioneta, una vez que lo tenía en sus manos los 4 empezamos a correr con dirección al río, pero para nuestra mala suerte, el dueño de la camioneta, nos alcanzó y nos capturaron a los 4, el con 5 amigos, nos subieron a la parte de tras la camioneta, los cuatro boca abajo y 4 de ellos sentado con sus pies en nuestros cuerpos, insultándonos de lo peor, yo estaba que temblaba de miedo, después de unos 15 minutos la camioneta para y el dueño que manejaba, se bajó y dijo: ya que bajen esos malnacidos, entre los 4 que estaban a nuestro lado, nos hicieron bajar, cuando pude ver donde estábamos, era un lugar que no conocía, una pampa de puros cerros, cuando nos vieron bien uno de ellos dijo: pero miren si son solo unos pirañitas, si pues y si los llevamos a la policía, los van a saltar en pocas horas y estos van a seguir robando dijo otro, en eso el dueño de la camioneta que era el mayor de todos de unos 25 años, los demás eran entre 20 y 22 años, todos con pinta de ser esos pitucos abusivos, dijo: si tienes razón en eso, que los van a soltar rápido, mejor libramos a la sociedad de estas lacras y los matamos.

Cuando, escuchamos lo que dijo el dueño, los cuatro nos pusimos a llorar, pidiendo que nos perdonen, que ya no volveríamos a robar, que no nos maten, en eso uno de ellos se nos acercó y nos preguntó nuestras edades, cuando se lo dijimos, otro de ellos dijo: porque mejor no le damos un buen castigo, para que cada que quieran robar, se acuerden y ya no lo hagan, los 6 estuvieron de acuerdo con castigarnos en vez de matarnos y empezaron a pensar de qué forma nos iban a castigar, yo pensaba que nos iban a golpear o pegar con sus correas y después supe que mis amigos pensaban lo mismo, pero no fue como pensábamos, ya que primero nos hicieron desnudar, una vez desnudos, se burlaron de nuestros cuerpos, delgados y lampiños, en eso el dueño de la camioneta dijo: no voy a tener tiempo para castigar a los cuatro, por lo que solo castigaremos al que me robo la radio y ese eres tu señalando a Jorge, si señor disculpe por favor dijo Jorge casi llorando, cual disculpe piraña de mierda, quieres que no te mate le dijo el dueño, si por favor señor no me mate dijo Jorge, ya no te mato, pero vas hacer todo lo que te diga como castigo le dijo el dueño, si, sí, señor, hago todo lo que me diga dijo Jorge, entonces ven para acá le dijo agarrándolo de los pelos y lo hizo arrodillar, frente a mí, yo me tapaba mi pene con mis manos y el dueño me dijo: saca tus manos de tu pinga colorado, yo retire mis manos y este acerco la cabeza de Jorge a mi pene, que por el susto lo tenía escogido y le dijo a Jorge, sacudiendo su cabeza de sus pelos, ya abre tu boca y chupa la pinga de tu amigo, Jorge llorando dijo; eso no pues señor no se malo, en eso uno de ellos lo patio a Jorge en su pecho y le dijo chupa domas mierda para que aprendas a no robar, Jorge resignado pego su cara a mi pene, se lo metió a su boca y empezó a chuparlo, a mí se me caía mis lágrimas, al ver a mi amigo chupando mi pene, en eso el dueño le pego su cabeza de Jorge con fuerza hacia mi pene y le dijo: vas a chupar bien o te mueres piraña de mierda, por lo que Jorge, empezó a chupar mejor mi pene, que aunque por la pena que sentía, no pude evitar que mi pene se erecto, ya que era la primera vez que me hacían eso, cuando los demás se dieron cuenta uno de ellos dijo: eso colorado ya te gusto como te lo chupa tu amigo, todos rieron y a Carlos, Luis y a mí, se nos caía nuestras lágrimas, paso como 5 minutos y sentí que me venía, yo ya me masturbaba, pero tenía más de dos meses sin hacerlo, el dueño se dio cuenta que ya me iba a venir y me dijo: eso colorado ya vaceate domas y empezó a mover la cabeza de Jorge mas rápido, que al poco rato ya no aguante más y gemí de placer y me empecé a vaciar dentro de la boca de mi amigo, que quería sacar mi pene de su boca, pero el dueño no lo dejaba y le decía, tomate la leche cabrito piraña, lo que Jorge tuvo que hacer para no ahogarse por la cantidad de semen que bote, cuando se tomó todo mi semen, el dueño le soltó su cabeza a Jorge, que empezó a escupir pero solo fue saliva, ya tenía todo mi semen dentro su estómago.

Pero, el castigo a Jorge no quedo allí, porque tuvo que hacer lo mismo con Carlos y Luis, le chupo sus penes, hasta que se vaciaron dentro su boca y se tomó sus semen, fue allí que pude ver los penes de Carlos y Luis eran igual que el mío de 14 cmts, cuando acabo de chupar el pene de Luis, el jefe lo levanto de los pelos a Jorge, lo acerco otra vez a mí pero lo puso de espaldas, agachado en ángulo le acerco sus nalgas a mi pene y me dijo: ya colorado rompe el culo de tu amigo, yo entre asustado y molesto le dije: está loco como voy hacer eso, ya bastante ha sido que me chupe mi pene, lo haces o se mueren me dijo el dueño, como mi pene no estaba erecto, solo se lo pude sobar entre las nalgas de Jorge, lo miso paso con Carlos y Luis, no se les erecto sus penes al sobarlo entre las nalgas de Jorge, lo que molesto a los demás y uno de ellos agarrando nuestras ropas dijo: ya vámonos tienen suerte que no tenemos tiempo porque me habría gustado romper el culo del colorado, que lo tiene bien rico, todos se rieron y antes de subir a la camioneta, me acariciaron mis nalgas, se fueron llevando nuestras ropas, dejándonos desnudos en una pampa que ni sabíamos donde estábamos.

Una, vez que la camioneta desapareció, entre los cuatro nos juntamos, nos abrazamos fuerte y nos pusimos a llorar, Carlos, Luis y yo le pedíamos perdón a Jorge, que al poco rato él se separó de nosotros y nos dijo: tranquilos hermanos ustedes no tienen culpa de nada, más bien vamos caminando, para ver donde encontramos ropa y poder regresar a nuestra choza, nos limpiamos las caras de las lágrimas y empezamos a caminar los 4 desnudos, cuando estaba ya de noche, llegamos a una invasión y pudimos robar ropa de varios cordeles, ya vestidos caminamos hasta mas de las dos de la madrugada y no metimos a dormir en un carro viejo, amaneció y entramos a un mercado donde robamos dos billeteras y con ese dinero, pudimos regresar a la choza y comer.

Durante, las noches y cuando nos bañábamos en el rio, no podía evitar, que se me venga a la mente, lo que nos había pasado, cuando miraba desnudo a Jorge, me preguntaba que habría sido si lo penetraba, que se sentiría o que se sentiría ser penetrado, chupar un pene, tomar semen, por ratos quería preguntarle a Jorge, pero por temor que se vaya a molestar no lo hacía, fue a si, que empecé a ver diferente a mis amigos pero sin que se den cuenta, pero no paso mucho tiempo, para volver a presenciar, otro abuso de la calle, pero esta vez no contra uno de los cuatro, si no fue el abuso de parte de nosotros los pirañas, marginados y temidos.

Cada, día que pasaba después del abuso contra Jorge, este se ponía más agresivo, ya hasta usaba un cuchillo para robar y poder defenderse según el si lo volvía a capturar, pero también, repetía seguido que en la primera que se le presente la oportunidad de hacerlo lo mismo y más a otros pitucos esos hijos de millonarios no lo iba dejar pasar, nosotros no le decíamos nada porque pensábamos que estaba con derecho de hacer eso y después de más de un mes, se le presento lo que tanto quería Jorge.

Ese, día nos fuimos a caminar, por una ruinas de los incas que hay en lima, cuando bien adentro de las ruinas escuchamos voces, nos acercamos sin hacer ruido, donde venían las voces y encontramos a dos chicos de 12 años y una chica de 13 años, que estaban tomando y fumando, que por los uniformes de colegio que tenían, al toque supimos que eran de un colegio particular y más por el físico de los tres, que eran más blancos que yo, de pelos castaños y bien parecidos de cara, más la chica que ya se le notaba sus senos un poco grandes, en eso Jorge nos dijo: espero que me ayuden en mi venganza, aparte que vamos a cachar rico, Carlos todo excitado dijo: cuenta conmigo hermano, ya quiero ver desnuda a esa chica y que vea como le rompemos el culo a sus amiguitos, por lo que Luis y yo le dijimos que cuente con nosotros, pero donde los vamos a cachar dijo Luis, los llevamos a esa casa vieja que hay al fondo, dijo Jorge, todos de acuerdo nos acercamos donde los tres gringuitos.

Antes, que pudieran reaccionar, ya los teníamos rodeados y Jorge amenazándolos con su cuchillo y Carlos enseñando el suyo, les dijo: si intentan correr se mueren acá mismo, los tres asustados y llorando, decían que no le hagamos daño, Jorge les dijo: si quieren que no los matemos, caminen para esa casa del fondo, lo que los tres sin dudar empezaron a caminar juntos con Jorge y Carlos, Luis y yo recogimos sus mochilas, que tenían más botellas de licor que cuadernos, ya dentro la casa vieja, hicimos una especie de cama en el suelo con cartones y trapos viejos, Jorge lo hizo sentar a los tres encima de los cartones y le dijo: ya digan quieren salir vivos, porque fácil los matamos y no pasa nada, nadie sabe que están acá, los tres juntos decían que si querían salir vivos, ya pero para que salgan vivos, tienen que hacer todo lo que le vamos a pedir, lo hacen y los dejamos ir, les dijo Jorge, ya está bien hacemos todo lo que pidan, pero prometan que nos dejan ir dijo uno de los chicos, haciéndose el valiente que se lo quito cuando Jorge le dijo: ya como veo que eres el más valiente tu serás primero, así que desnúdate, el chico abrió sus ojos como platos de sorprendido y dijo: pero como voy hacer eso delante de mi amiga, Jorge se acercó a él, le puso su cuchillo en el cuello y le dijo: lo haces o te mueres gringuito, esto asusto más al chico, que empezó a sacarse su ropa, hasta que se quedó solo en bóxer y medias, a si está bien dijo, no sácate todo hasta las medias mierda le grito Jorge, que en segundos, el chico quedo completamente desnudo, tapando su pene con sus manos y con su cara roja de vergüenza, a mí y mis amigos se nos paró nuestros penes al ver desnudo a este chico de 12 años, su piel brillaba de blanca y completamente lampiño, Jorge le acaricio sus nalgas y le dijo: que rico culito que tienes gringuito, el chico no dijo nada, ya párate tú y haces lo mismo le dijo Carlos al otro chico, que se levantó al toque y en menos de un minuto ya estaba desnudo como su amigo, su cuerpo era igual que el de su amigo, fue Carlos que le acaricio sus nalgas y le dijo: hoy este culito será mío, será de los cuatro estos dos ricos culitos, pero primero son las damas, los dos siéntese, donde estaban dijo Jorge, los dos hicieron lo que les dijo Jorge, quedando sentados desnudos al lado de su amiga.

Que por su cara ya sabía lo que le venía. Ponte, de pie gringuita dijo Jorge, la chica temblando de miedo se levantó, ya hermano tú vas a tener el honor de desnudar a esta perrita me dijo Jorge, yo me acerque a la chica, le saque primero sus zapatos y medias, luego empecé a desabrochar su blusa y se la quite toda, dejando ver su sostén que se lo desabroche, lo deje caer al suelo, ella al toque se tapó sus senos con sus brazos, pero yo se lo baje, pudiendo ver sus lindos senos, paraditos y sus pezones rosados, le desabroche su falda y le deje caer hasta sus tobillos, quedando solo en un tanguita, que al toque con mis manos se la baje hasta sus tobillos y se la saque junto con la falda, dejándola completamente desnuda, antes que digamos algo fue ella la que hablo y dijo: miren chicos, ya sé que me van a coger, yo me voy a dejar sin problemas, pero quiero que me hagan un favor, cuál es ese favor que quieres le dijo Jorge, que primero se cojan a esos dos tarados, que por su culpa yo estoy acá, quiero que les partan el culo a los dos que ellos si están vírgenes, yo ya tuve sexo chicos ni el culo me van a encontrar virgen, pero eso si después que acaben con estos dos me dejare que me penetren por donde quieran.

Lo que nos dijo, primero nos sorprendió pero después aceptamos hacerle el favor que nos pidió, pero lo que paso… ya se los contare en otro relato amigos.

Espero, que comenten este relato amigos, para con gusto poder seguir escribiendo, más de lo que pase cuando fui piraña, que después que violamos a esos gringuitos, a las semana después mis amigos y yo fuimos violados por otra pandilla de pirañas mayores que nosotros.



Autor: Anónimo | Fuente: SexoSinTabues


2 Comentarios

  1. Buen relato.. bastante interesante.. espero el proximo! saludos

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